dimarts, d’abril 06, 2010

RUEDAS LUMINOSAS EN EL CIELO. 1/2

Como consecuencia de las entradas sobre los Ooparts que podéis ver aquí:

http://terraxaman.blogspot.com/2010/03/la-veritat-es-alla-fora-els-ooparts1_12.html
http://terraxaman.blogspot.com/2010/03/la-veritat-es-alla-fora-els-ooparts1.html
http://terraxaman.blogspot.com/2010_03_09_archive.html
Quedó pendiente un tema que fue tratado sólo de pasada en aquellos mensajes, a la espera de una mejor oportunidad para entrar con algo más de criterio, pausa y reflexión, para hablar de algo de gran complejidad y que despierta  -o por lo menos despertaba hasta no hace mucho- encontrados debates y provoca violentas pasiones. Se trata como ya queda anunciado en el título: de las ruedas luminosas, objetos extraños voladores, luces en el cielo, OVNI’s o como queráis llamarlos, que según parece, acompañan a la humanidad desde hace decenas de miles de años.
En mi caso, la relación con éste fenómeno es escasa, una pequeña piedra calcinada encontrada en un lugar donde según testigos se había posado un supuesto OVNI, que guarde durante muchos años y que regalé a alguien que quizás la necesitase y, sobre todo, el fantástico e inquietante fenómeno al que asistí en vivo y en directo –como suele decirse-, la tarde noche del 12 de junio de 1974, junto a varios millones de testigos más de toda Catalunya, el Sud de Francia, parte de Aragón, Navarra, el País Vasco, Valencia y las Baleares.

Fotografía de la estela de colores del fenómeno del 12 de junio del 74

Han pasado un montón de años, pero aún recuerdo con extraordinaria lucidez aquellos momentos. Es cierto que después he leído sobre aquel acontecimiento, por lo que es posible que la memoria que hoy dispongo sobre aquella vivencia sea la suma de lo recordado, más lo aprendido, porque así es como funciona la mente, pero permitidme que os lo explique.
Era al atardecer, yo me encontraba trabajando en el estudio, quizás preparando algún examen. La mesa estaba situada de manera que podía ver el espectacular Santuari del Sagrat Cor que hay en la cima de la montaña del Tibidabo, en Barcelona. Vivía en un noveno piso de un edificio del barrio de la Verneda, por lo que no había obstáculos de consideración entre la montaña y mi visión. Quizás me encontrara en aquel preciso instante con la vista perdida hacia allí, repasando mentalmente algún aspecto de lo que estaba estudiando, pero para mi sorpresa, un objeto muy brillante con forma ahusada que semejaba un pececillo, o el signo de infinito ∞, de color plateado metálico, empezó a girar sobre su eje por tres o cuatro veces, 

Esta imagen de un mísil ruso que se vió hace unos meses sobre Noruega me recordó vagamente lo visto aquel día sobre Barcelona.
 
mientras recorría a gran velocidad la dirección Norte-Sur (aproximadamente), seguido de una estela de color rosado- anaranjado, a continuación emitió un fulgor luminoso y desapareció, dejando una cambiante nube multicolor que se mantuvo sobre el cielo durante un largo rato, media hora, quizás más, en un espectáculo cambiante de formas y colores.


La misma estela vista desde otro punto de vista

Veamos otro testimonio: «Me encontraba ese día en un terreno que poseo en Piera, provincia de Barcelona; había llegado por la mañana junto con mis padres, para pasar el resto de la semana de camping (hay una caseta donde se puede dormir). Al anochecer, puesto ya el sol y por detrás de la sierra, que formando parte de los Bruchs, se extiende hacia el sur, veo surgir una estela de avión (ésta es mi primera impresión) de color naranja y que avanza en dirección de Lérida a Barcelona, o sea de oeste a este. En seguida me llama la atención la rapidez de su desplazamiento, sensiblemente mayor que la de un avión, y llamo la atención de mi padre que también se pone a observar el fenómeno. 

Por email he recibido (20/4/2014) el siguiente testimonio de Toni Nohant: "en relació al fet del 12-juny-1974. Tinc de dir que en aquell moment estava al punt 41º38'28,57"N, 2º25'2,82"E, com podreu veure (Google Earth) això és un camp d'esports.
Estàvem jugant un partit després de sopar, i casualment (i no crec que hi hagi molts que ho puguin dir), estava en aquell precís instant amb la vista cap al Nord, mirant a les muntanyes del fons, és a dir vaig veure com sortia del darrera d'aquelles muntanyes un raig de llum. Els companys continuaven jugant mentre jo els deia qué coi era alló, però ni es molestaven en mirar enlloc, fins al cap d'uns 30 segons, llavors sí, la gent va començar a mirar amunt. Però jo ho vaig veure des del primer moment que va sortir. Va pujar tot dret, inclinat uns 45º amb la línea de l'horitzó, uns 20-30 segons fins que va començar a girar sobre sí mateix unes 3-4 voltes i es va parar. A partir d'aquest moment la lluminària que va deixar es va anar escampant, i és el que surt a les fotografies que la gent va anar fent.
Així és com va anar des del primer moment".



Desde Renteria

Pocos segundos después, cuando la altura de la estela sobre el horizonte no era muy grande (el fenómeno podía observarse de frente), ésta sufrió una apreciable desaceleración al mismo tiempo que emprendía un movimiento en espiral; las espirales eran pequeñas (como dos o tres grosores de la estela) y sólo fueron dos o tres, a lo sumo cuatro; seguidamente explosionó, hubo una expansión de ¿gases? luminosos que formaron una bola o burbuja y el fenómeno quedó fijado o inerte; una estela luminosa color naranja con una bola gaseosa-luminosa de colorines en su término.


»Miro el reloj: son las 9.35 de la noche. A partir de aquí, se observa claramente que las variaciones en el aspecto del fenómeno son producto de las interacciones atmosféricas o estratosféricas que van modelándolo, deformándolo y deshaciéndolo. La bola-burbuja va expandiéndose lentamente y adquiriendo las variadas formas y colores por todos observados, la estela se deforma poco a poco adquiriendo su aspecto zigzagueante que va aumentando progresivamente. Cuando el fe¬nómeno deja de verse en Piera, son las 9.55. Total, 20 minutos. Al final, la bola, que en principio estaba baja en el horizonte, se observa casi en el cenit y la estela relativamente corta al comienzo (al menos visualmente, por efecto de la cordillera del horizonte) tenía finalmente proporciones gigantescas. Los restos luminosos del fenómeno, habían seguido desplazándose pues, hacia el este.» (Si tenemos en cuenta que Piera se encuentra al Noroeste de Barcelona podremos corregir las diferencias de lo percibido.)
El fenómeno en si me provocó un cierto estado de excitación y obviamente en un primer momento deduje que: o bien había visto un “platillo volante”, o una aurora boreal, en ambos casos algo extraño. 


La prensa del día siguiente dio una explicación sobre un cohete meteorológico fallido lanzado desde Narbona que en aquel momento no quise creer. Posteriormente se habló de un experimento de antimateria –del que no he podido conseguir ningún tipo de información- y más tarde el inefable JJ Benitez, se explayó sobre el denominado “Ovni de los Pirineos”, tratando de demostrar lo indemostrable.

 El mismo fenómeno visto desde el Pais Vasco

Sea como fuera, lo cierto es que aún hoy en día, treinta y pico años más viejo, sigo recordando aquella visión-emoción que las fotos no recogen más que muy parcialmente.
Con éstos precedentes, no es de extrañar que el tema de los “platillos volantes”, los extraterrestres y todo lo que les acompaña, haya ocupado un lugar –no destacado, ni principal pero lugar al fin y al cabo- entre mis muchas inquietudes, aunque con los años, deba reconocer que el escepticismo y la actitud más bien crítica a acabado por imponerse.
Pero como lo que pretendo no es convencer a nadie de nada, me limitaré –como viene siendo mi costumbre- a ofreceros testimonios e imágenes, favorables a la existencia de las naves extraterrestres y contrarios a la creencia de que existan pruebas de la presencia de dichas naves y extraterrestres en nuestro planeta, de manera que el lector pueda extraer sus propias conclusiones.
En primer lugar, permitid que os incluya el texto que me llamó la atención por el material gráfico sugerente que le acompañaba, al que me he permitido añadir alguna imagen más, se trata de un texto de Andreas FABER-KAISER, un conocido divulgador de lo que con mayor o menor acierto denominamos ufología, o si queréis de las pseudociencias.
No sin cierta dosis de ironía, permitid que os incluya el presente vídeo:


“El pasado abundó en dioses desconocidos que visitaron la Tierra primitiva en naves espaciales tripuladas”, dice Erich Von Däniken en su libro de 1968 sobre la existencia de extraterrestres titulado “Chariots of the gods?”. Esta obra popularizó la irreprimible idea del autor de que visitantes del espacio se aparearon con los ancestros humanos para crear una raza de inteligencia superior. Para apoyar su teoría sobre antiguos astronautas, Von Däniken  -sobre este autor ya dije que era un buen punto de partida, pero no  un punto final-  y otros que coincidían con él examinaron los monumentos, obras de arte y artefactos de antiguas culturas. Basando su conclusión en investigaciones que según él mismo admitió tenían ciertas fallas, sostuvo que algunos de esos artefactos representaban naves espaciales y viajeros cósmicos que descendieron a la Tierra en tiempos primitivos.


Para algunos investigadores de ovnis, los acontecimientos trascendentales presentados en la Biblia tienen un significado que supera el alcance de cualquier religión organizada. Estos investigadores ven en las crónicas una historia escrita única en apariciones de ovnis. Examinada desde este punto de vista, la Biblia brinda docenas de ejemplos de objetos voladores no identificados. Casi cualquier visión en los cielos puede verse como una visita extraterrestre. Algunos Ufólogos, por ejemplo, creen que la estrella de Belén que condujo a los tres reyes magos al infante Jesús, era un plato volador. Y un predicador neoyorquino llegó a la conclusión de que Dios podría haber sido un extraterrestre deseoso de guiar a los seres humanos durante las crisis terrenas. En apoyo de las suposiciones de los ufólogos bíblicos existe, además, una iconografía histórica muy abundante.



La historia de los avistamientos de objetos volantes no identificados y de la variada fenomenología que los acompaña, puede dividirse en dos grandes etapas: una que engloba los avistamientos habidos desde épocas prehistóricas hasta nuestro siglo XX, y otra que recoge los avistamientos contabilizados en la época tecnológica, desde aquellos nueve discos volantes que avistara Kenneth Arnold el 24 de junio de 1947 junto al monte Rainier, en Washington, hasta hoy.
En el artículo que sigue vamos a resumir la fenomenología de la primera de estas dos etapas. Aquella en que ninguno de los objetos avistados podía proceder de la humanidad terrestre conocida.

SIEMPRE HAN ESTADO AHÍ

Desde los albores de la humanidad como tal, el hombre acepta como lógica la existencia de fuerzas inteligentes, de seres supuestamente no humanos —dioses, ángeles, demonios y un sinfín de intermediarios— que intervienen directamente en el curso de nuestra vida sobre este planeta.
Los textos y legados que en el curso de los tiempos han ido reflejando el acontecer de la historia de la humanidad están salpicados de testimonios que ilustran la presencia permanente de objetos volantes que evolucionan de forma inteligente a baja altura sobre la superficie terrestre. La lista de tales avistamientos en todo el mundo y en todas las épocas prueba que la actuación y la intervención de una o de varias inteligencias distintas de la nuestra forman parte integrante y continuada de la historia de la humanidad.
Si prestamos oidos al bioquímico inglés Francis Crick -Premio Nobel en 1962 por haber descubierto la estructura del ADN-, habríamos sido creados por una super civilización del espacio que en una época remota infectó al planeta Tierra con un microorganismo destinado a desarrollarse en el tiempo hasta llegar a ser lo que hoy somos los seres humanos. Otros científicos secundan este supuesto, como por ejemplo Vsevolod Troitsky, de la Academia de Ciencias de la URSS, para quien la Tierra es un campo de experimentación de nuevas formas de vida, controlado por seres superiores y desconocidos para nosotros.
Los más antiguos legados de la humanidad parecen refrendar estos supuestos. Aportaré solamente dos ejemplos.
En el Popol Vuh, el Libro del Consejo de los indios quichés, de la gran familia maya, se dice: «Y los Maestros Gigantes hablaron, así como los Dominadores, los Poderosos del Cielo: Es tiempo de concentrarse de nuevo sobre los signos de nuestro hombre construido, de nuestro hombre formado, como nuestro sostén, nuestro nutridor, nuestro invocador, nuestro conmemorador. Haced pues que seamos invocados, que seamos adorados, que seamos conmemorados, por el hombre construido, el hombre formado, el hombre maniquí, el hombre moldeado.»


Algo similar recoge la Epopeya de la Creación, cuando pone en boca del dios creador y solar babilonio Marduk las siguientes palabras: «Produciré un sumiso Primitivo; ‘Hombre’ será su nombre. Crearé un Obrero Primitivo. En él recaerá el servicio de los dioses, para que ellos puedan descansar tranquilos.»
Sigamos pues la pista histórica de la presencia de estos supuestos dioses -en realidad, nada más que seres inteligentes tecnológicamente superiores a nosotros- en la atmósfera terrestre.

LOS TESTIMONIOS MAS ANTIGUOS

El volumen II de la Introducción a la Ciencia Espacial, publicado por la Academia de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos, incluye un capítulo de estudio de los OVNIs. Se afirma allí literalmente que «los OVNIs son objetos materiales que están, o bién pilotados, o controlados por control remoto por seres que son de fuera de este planeta». Y también se afirma que «las visiones OVNI parecen extenderse a lo largo ya de 47.000 años» 

Según algunos "expertos" sobre el toro de la izquierda hay dibujado un ovni.

 Diversos pictogramas de cuevas de la Dordoña*


Pictogramas de Val Camónica
* Aquí vale la pena recordar lo que vimos en el mensaje:
http://terradesomnis.blogspot.com/2009/11/moments-de-lart-la-prehistoria-etapa.html

El testimonio acaso más antiguo que relaciona a los supuestos dioses con los objetos volantes no identificados, sea el que transmiten los aborígenes de los montes Kimberley, en el noroeste de Australia. Cuentan que en tiempos remotos sus dioses trazaron sobre las rocas unos dibujos antropomorfos de notable tamaño, los Wandjinas, con rostros carentes de boca y rodeadas sus cabezas por uno o dos semicírculos en forma de herradura, con finas líneas que irradia el círculo exterior. 

Después de ello y de instruir a los nativos, los wandjinas o dioses se transformaron en serpientes míticas y se refugiaron en charcos cercanos. Cuentan los nativos que de vez en cuando se les puede ver de noche en forma de luces que se mueven a gran altura.
Otras figuras sugerentes en Tassili (Argelia)
Otras muestras de pinturas sugerentes en la prehistoria:

Pinturas rupestres en Arkansas

ARTILUGIOS VOLANTES EN LA ANTIGUA INDIA

Vimos anteriormente como en su libro sagrado Popol Vuh, los indios quichés de la gran familia maya decían de nuestros creadores que éstos eran unos constructores. Damos ahora un salto en la geografía y nos vamos a la India, en donde podemos leer en la gran epopeya sánscrita del Mahabharata que precisamente Maia, el constructor, el ingeniero y arquitecto de los asuras, diseñó y construyó un gran habitáculo de metal, que fue trasladado al cielo. Era solamente uno de muchos habitáculos similares. Cada una de las divinidades Indra, Yama, Varuna, Kuvera y Brahma, disponía de uno de estos aparatos metálicos y voladores.


El gran sabio de la antigua tradición, Narada, explica que la ciudad volante de Indra se hallaba ininterrumpidamente en el espacio. Estaba rodeada de una pared blanca, que producía destellos de luz cuando el vehículo se desplazaba por el firmamento.


Otros aparatos automáticos se desplazaban libremente bajo agua y en las profundidades de los océanos de una forma similar a los modernos submarinos.
El texto sánscrito del Mahabharata se refiere normalmente a los aparatos volantes con el nombre de «vimanas».
Pero habla también de grandes ciudades —colonias— espaciales, de grandes ciudades submarinas, y de ciudades subterráneas.
Arjuna, una de la divinidades, disponía de un indestructible vehículo volador anfibio, pilotado por su ayudante Matali.


Todas estas construcciones y aparatos voladores, submarinos y subterráneos, están descritos en la epopeya del Mahabharata con gran lujo de detalles, con detalle de sus medidas y descripción de sus características.
También Valmiki, el autor de la otra gran epopeya hindú, el Ramayana, nos habla con absoluta naturalidad de los vehículos que —a voluntad de su piloto— volaban libremente por el aire. También eran metálicos y brillaban en el cielo.

OBJETOS VOLANTES INTELIGENTEMENTE GUIADOS, EN LOS TEXTOS BIBLICOS

Leemos en los textos bíblicos cómo el profeta Ezequiel nos narra su encuentro con un vehículo volante, que se le acercó tanto —junto al río Quebar, en la inmediaciones de Babilonia— que incluso vio a uno de sus tripulantes, el cual le habló a él personalmente.


Esta visión que Ezequiel tuvo, y que está descrita con lujo de detalles en los textos bíblicos, fue detenidamente analizada por el ingeniero de la agencia espacial norteamericana —la NASA— Josef Blumrich, quién concluyó que lo que vio el profeta fue efectivamente y sin ningún género de dudas una nave volante. Tanto es así, que dicho ingeniero —director de la Oficina de Construcción de Proyectos de la NASA—, rediseñó el aparato descrito por Ezequiel y patentó algunos de sus elementos.

 Otra visión de lo visto por Ezequiel

También en la Biblia, se nos habla de otro profeta con una visión de un aparato con la capacidad de desplazarse por los aires, se trata del profeta Elías y el famoso carro de fuego.


La destrucción de las ciudades de Sodoma y Gomorra refleja con precisión los efectos de una explosión atómica, anunciada a Lot por dos emisarios que bajan de las alturas y comen alimentos en casa de su anfitrión.
Finalmente, en muchos pasajes de los textos bíblicos —comenzando por el libro del Éxodo— se describen con detalle nubes inteligentemente guiadas. En el caso del libro citado, una de estas nubes —luminosa de noche y en forma de columna de humo de día— guía al pueblo de Israel en su huída de Egipto. 


Esta nube indica el camino a seguir, proporciona alimento, e incluso desciende hasta el suelo para que sus tripulantes (en este caso el mismo Yahveh) pueda dar órdenes verbales al caudillo de los hijos de Israel, Moisés.
Otra representación sugerente se producirá en el momento de la entrega de las tablas de la Ley:



EL OVNI DE BELEN


La estrella de Belén, cuya aparición está tan íntimamente ligada al fenómeno Jesús, es —como se puede repasar en los Evangelios— una «estrella» que se mueve y que, además, tiene la facultad de detenerse. No es extraño que una estrella esté aparentemente «parada» en el firmamento, como parece que lo están todas las que vemos normalmente, ni tampoco que una estrella se mueva, como es el caso de las estrellas fugaces o de los cometas. Lo que sí se sale realmente de lo usual es que haga ambas cosas: moverse y pararse. Y que, además, demuestre ser inteligente: «Salieron, y la estrella que habían visto en Oriente» —podemos leer en los Evangelios— «iba delante de ellos hasta que se detuvo encima de donde se hallaba el niño.»


Se le ha querido dar una explicación astronómica a este fenómeno de la llamada estrella de Belén, aduciendo que se habría tratado de la conjunción —tercera conjunción por aquellas fechas— de los planetas Júpiter y Saturno. En dicha conjunción los citados planetas se juntaron ópticamente en dirección Sur de tal manera que los magos de Oriente, en la ruta que seguían de Jerusalén a Belén, siempre tenían a estos dos planetas que formaban una sola estrella, delante de ellos. La estrella iba efectivamente, como dicen los Evangelios, precediéndoles.
Hasta aquí, todo correcto. Pero si hubieran caminado siempre en la dirección que les indicaba esta conjunción de Júpiter y Saturno —y dado que se trataba de un fenómeno extra atmosférico que por lo tanto, por mucho que avanzasen los magos, siempre habría estado situado por delante de ellos— a donde habrían llegado es a las aguas litorales del mar Rojo.
Pero no: se detienen a 7 km escasos de Jerusalén. ¿Por qué? Porque no iban en pos de la conjunción Júpiter-Saturno, sino de un objeto brillante que finalmente se detuvo a baja altura encima del lugar encima del lugar en el que se hallaba el niño: Jesús. Un objeto volador que se movía inteligentemente dentro de nuestra atmósfera.

LOS HIJOS DEL CIELO

Los antiguos habitantes de China se autodenominaban «hijos del cielo». Y su literatura clásica proporciona una abundante selección de observaciones de objetos volantes desconocidos, con especificación muy concreta del momento histórico en que apareció cada uno de ellos.
Una de las referencias más antiguas que podemos hallar figura en la obra Ciencia Natural, que en el capítulo X reza: «Bajo el reinado de Xi Ji» —hace aproximadamente 4.000 años— «fueron vistos dos soles en la ribera del río Feichang, uno de los cuales subía por el este, mientras que el otro bajaba por el Oeste. Ambos producían un ruido como el trueno.»


En época mucho más reciente, el escritor Wang Jia, que vivió bajo la dinastía de los Tshin, relata en su libro Reencuentro una historia acaecida en el siglo IV antes de JC: «Durante los 30 años del reinado del emperador Yao, una inmensa nave flotaba por encima de las olas del mar del Oeste. Sobre esta nave, una potente luz se encendía de noche y se apagaba de día. Una vez cada 12 años, la nave daba una vuelta por el espacio. Por esto se la denominaba Nave de Luna o Nave de las Estrellas». En su obra Observaciones del Cielo, otro historiador, que vivió entre los años 960 y 1279 nos da una imagen todavía más clara de esta nave del cielo, afirmando de ella: «Había una gran nave voladora expuesta en el palacio de la Virtud bajo la dinastía de los Tang. Medía más de 50 pies de largo, y resonaba como el hierro y el cobre, resistiendo perfectamente a la corrosión; se elevaba en el cielo para retronar después, y así continuamente.»
Por su parte, el historiador Zhang Zuo, autor de la Historia del Poder y de la Oposición, escribe también que «el 29 de mayo del año 2 bajo el reinado del emperador Kai Yuan, durante la noche, apareció una gran estrella móvil, del tamaño de una cuba, que volaba en el cielo del Norte, acompañada de otras estrellas más pequeñas; esto duró hasta el amanecer».
Otro texto, el Nuevo Libro de los Tang, reza en su capítulo XXII, dedicado a la Astronomía: «El año 2 bajo el reinado del emperador Quian-fu, dos estrellas, una roja y la otra blanca, que medían como dos veces la cabeza de un hombre, se dirigieron una junto a la otra al Sudeste. Una vez paradas en el suelo, aumentaron lentamente de tamaño y lanzaron luces violentas. Al año siguiente, una estrella móvil brilló de día como una gran antorcha. tenía el tamaño de una cabeza. Habiendo llegado del Nordeste, sobrevoló dulcemente la región, para desaparecer finalmente en dirección Noroeste.»


En otro pasaje de este mismo libro podemos leer: «En marzo del año 2, bajo el reinado del emperador Tian Yu, cierta noche una gran estrella surgió de la bóveda del cielo. Era cinco veces más grande que un celemí y volaba en dirección del Noroeste. Descendió hasta treinta metros del suelo. Su parte superior lanzó luces de fuego de color rojo anaranjado. Sus luces llegaban a más de cinco metros. Se desplazaba como una serpiente, rodeada de numerosas estrellas pequeñas que desaparecieron en un abrir y cerrar de ojos. Se vió una especie de vapor que subía muy alto hacia el cielo.»
Esta es solamente una brevísima selección de cuanto puede leerse en los textos clásicos chinos acerca de los OVNIs.
También en Japón tenemos notícias semejantes e ilustraciones sugerentes:


TRAFICO AEREO EN LA LITERATURA CLASICA DE LA CUENCA MEDITERRANEA


Autores como Plinio el Viejo, Plutarco, Dio Cassio, Séneca, Cicerón o Julio Obsequens fueron en mayor o menor grado conscientes de que los dioses estaban guiando a los hombres sobre la Tierra. Sin ir más lejos, en el libro octavo de la Eneida, Virgilio habla de «ruedas que transportaban rápidamente a los dioses».
En el Prodigiorum Liber (el Libro de los Prodigios), el historiador Julio Obsequens recoge textos originales de Cicerón, Tito Livio, Séneca y otros. Podemos leer allí:
«Siendo cónsules Cayo Mario y Lucio Valerio, se pudieron ver en diversos lugares de Tarquinia un objeto que semejaba una antorcha encendida que súbitamente cayó del cielo. Hacia el anochecer se vió un objeto volador circular, parecido en su forma a un “clypeus” (el escudo redondo empleado por los legionarios romanos) llameante, que cruzaba el cielo del Oeste hacia el Este.»
También podemos leer allí que «en el territorio de Spoleto, en la Umbría, una esfera de fuego, de color dorado, cayó a tierra dando vueltas. después parecía que aumentase de tamaño, se elevó del suelo, y ascendió hacia el cielo, en donde oscureció al disco del Sol con su claridad cegadora. Después desapareció en dirección al cuadrante Este del cielo.»


Tito Livio también informa por su parte: «Naves fantasma han sido vistas brillando en el cielo…Mientras que en el distrito de Amiterno aparecieron en muchos lugares hombres con vestidos destellantes, de lejos y sin acercarse a nadie.»
También entre  los egipcios abundan las representaciones de cuerpos voladores:

 Jeroglíficos del Templo de Seti en Abydos

Otras ilustraciones de las que sospecho se trata de falsificaciones (?)




Son solamente unos botones de muestra de la abundante literatura clásica que refiere este tipo de avistamientos.

INTERVIENEN EN EL CURSO DE NUESTRA HISTORIA


Hay momentos concretos a lo largo de la historia de la Humanidad, en que figuras u objetos que descienden del cielo, intervienen en los asuntos de los hombres, e incluso llegan a decidir nuestras disputas en uno u otro sentido. En algunas ocasiones, la ayuda ha sido favorable al signo de la Cruz, si bien el motivo de este favoritismo se nos escapa. Así aconteció en las luchas de los cristianos contra los moros, y también -durante la conquista de América- en las luchas contra los indios.
LA GLORIA DE DIOS
Una ocasión importante en que manifestaciones concretas del cielo ayudaron a los cristianos, se dio en plena campaña exterminadora de Carlomagno contra los paganos sajones. Así lo explica claramente el monje Lorenzo, en sus Annales Laurissenses. Explica en esta obra histórica cómo los sajones se habían rebelado contra las tropas de los francos, y avanzaban hacia el castillo de Sigisburg para conquistarlo. La oposición de los francos fue dura, motivo por el cual los sajones no pudieron culminar su gesta. Y leemos literalmente en la obra citada: «Entonces, cuando los sajones advirtieron que las cosas no iban a su favor, comenzaron a construir andamios desde los cuales pudiesen saltar valientemente al castillo mismo. Pero Dios es tan bueno como justo. Superó su valor, y el mismo día en que prepararon el asalto contra los cristianos que vivían dentro del castillo, la gloria de Dios apareció en manifestación encima de la iglesia en el interior del castillo. Los que lo observaron, muchos de los cuales aún viven hoy en día, dijeron que tenían el aspecto de dos grandes escudos de color rojo llameante, y que se movían por encima de la iglesia. Y cuando los paganos que estaban afuera vieron este signo, cayeron seguidamente en la confusión y quedaron aterrorizados por el pánico, huyendo precipitadamente.»
Como consecuencia de la intervención de este poder aéreo, los sajones se rindieron y decidieron en juramento solemne su conversión al cristianismo. Por lo tanto, acatar las leyes de Carlomagno.

AMERICA: REESTRENO DEL DRAMA DE MOISES

De Europa nos vamos a tierras norteamericanas. Porque si Yahveh hizo caminar a Moisés con sus seguidores por el desierto durante cuarenta años, el dios de los aztecas obligó a éstos a una caminata de casi 3.000 km, antes de que hallasen en una pequeña isla en medio del lago Texcoco, al águila de su profecía devorando a una serpiente. Era el símbolo que les indicaba que aquella era su tierra de promisión.
Los paralelismos entre el éxodo del pueblo de Israel y el éxodo del pueblo azteca comienzan con la personalidad misma de los dos protagonistas, Yahveh y Huitzilopochtli. Ambos querían ser considerados como protectores e incluso como padres, pero eran tremendamente exigentes, implacables en sus frecuentes castigos, y muy irritables. Ambos les indicaron a sus pueblos elegidos que abandonasen la tierra que habitaban. Ambos acompañaron personalmente a sus protegidos a lo largo de todo el peregrinaje. Yahveh lo hizo como ya vimos en forma du una curiosa nube o coluna de fuego y de humo que les procuraba luz de noche y sombra de día, o les señalaba el camino que debían tomar. Huitzilopochtli, a su vez, acompañaba a los aztecas en forma de un gran pájaro. La tradición afirma que fue un águila o una grulla blanca, que les iba indicando la dirección en la cual debían caminar desde las tierras de Arizona y de Utah hasta el emplazamiento de la actual capital de México.
Pero lo más curioso es que los dos pueblos -israelitas y aztecas- transportaban una especie de caja sagrada que para ellos tenía una gran importancia y que servía para comunicarse directamente con la divinidad. Los israelitas llevaban la famosa Arca de la Alianza, y los aztecas llevaban un cofre, tal y como nos lo cuenta fray Diego Durán, historiador contemporáneo de la conquista: «Cuando llegaban a un lugar para quedarse en él durante algún tiempo, lo primero que hacían era construir un templo que servía para alojar el cofre en que llevaban a su dios.»
Existen diversas representaciones en la América precolombina que nos llevan a imaginar determinadas conexiones con tecnologías extraterrestres:


LOS ESCUDOS VOLANTES DE LOS INDIOS HOPI


Si Carlomagno fue ayudado por unos escudos volantes y los aztecas -procedentes de Arizona-contaron con el apoyo de una inteligencia que dominaba el vuelo, ambas circunstancias se repiten en la historia de los indios hopi -establecidos en la actual Arizona-. Según explica su jefe White Bear, contaban sus antepasados que sus abuelos habitaban unas tierras situadas al Oeste, o sea en algún punto del océano Pacífico. Al hundirse estas tierras, unos seres descendidos de las alturas -los katchinas- les ayudaron a trasladarse al continente americano, en parte sirviéndose de escudos volantes. Estos seres sabían además tallar grandes bloques de piedra, dominaban el transporte aéreo de estos bloques, y eran diestros en la construcción de instalaciones subterráneas. Algo muy parecido a lo que nos narran según vimos los antiguos textos sánscritos.

OVNIS DURANTE LA CONQUISTA DE AMERICA


Alguna inteligencia seguía sobrevolando a los humanos en tierras americanas siglos más tarde. Así, Bernal Díaz del Castillo, cronista de Hernán Cortés, escribe en su Historia verdadera de la conquista de la Nueva España: «Dijeron los indios mexicanos que vieron una señal en el cielo que era como verde y colorada y redonda como rueda de carreta y que junto a la señal venía otra raya y camino de hacia dónde sale el Sol y se venía a juntar con la raya colorada». Y, un poco más adelante: «Lo que yo vi y todos cuantos quisieron ver, en el año 27» —1527— «estaba una señal del cielo de noche a manera de espada larga, como entre la provincia de Pánuco y la ciudad de Tezcuco, y no se mudaba del cielo, a una parte ni a otra, en más de veinte días.»
Son, una vez más, solamente dos pinceladas de los muchos objetos volantes no identificados que —en este caso— refieren las crónicas de la conquista de América.
O estos "broches" con forma de avión:



¿VIENEN DE SIRIO?


Cuentan los dogones, que habitan en las tierras de la actual república africana de Mali, que desde siempre, el elemento para ellos más importante del firmamento es una estrella pequeña que gira alrededor de la gran estrella Sirio, el brillante astro que luce en la constelación del Can Mayor. Por los estudios realizados de sus tradiciones, podemos afirmar que poseen este conocimiento por lo menos desde el siglo XII. Cuando en cambio la moderna astronomía no descubrió Sirio B —que orbita alrededor de Sirio A y es invisible al simple ojo humano— hasta mediados de siglo pasado. Los dogones conocían por lo menos siete siglos antes la existencia de Sirio B, siendo conscientes además de que es invisible. Pero además, el dibujo ritual que ellos trazan para mostrar la órbita en que Sirio B gira alrededor de Sirio A, es abolutamente idéntico al dibujo que ofrece el moderno diagrama astronómico de la órbita de Sirio B alrededor de Sirio A.

Los dogones saben además que Sirio B es un cuerpo extraordinariamente pequeño. Y también aquí la astronomía oficial confirma que Sirio B es una «enana blanca», una estrella pequeña. También dicen los dogones que Sirio B es la estrella más pesada que existe. Y una vez más la ciencia confirma: Sirio B —a la que ellos llaman Po Tolo— es, en cuanto enana blanca, una estrella extraordinariamente densa, o sea, extraordinariamente pesada. Pero además, y de acuerdo con la mitología de los dogones, Po Tolo da una vuelta alrededor de Sirio A cada cincuenta años. Y confirma también aquí la moderna astronomía que Sirio B da una vuelta alrededor de Sirio A exactamente cada cincuenta años. Más asombroso aún: durante sus festividades rituales, los dogones rinden honores al hecho de que Po Tolo gire sobre sí mismo. ¿De donde podían saber —no los dogones, sino nadie— desde hace ocho siglos que las estrellas giran sobre su propio eje?


Cuando se les plantea a ellos esta pregunta, afirman que un día llegaron unos seres procedentes del sistema de Sirio, con la finalidad de instaurar la sociedad en la Tierra. De ellos proceden sus conocimientos. Estos seres desconocidos —a los que ellos llaman «nommos»— descendieron a la Tierra en un arca que, antes de aterrizar, giraba o volteaba en el aire. 


El aterrizaje aconteció en el Nordeste del país de los dogones y produjo un ruido importante al descender el arca. Los dogones describen el aterrizaje de forma muy gráfica: «El arca se posó en la tierra seca del Zorro y desplazó polvo, levantado por el remolino que causó. La violencia del impacto dejó el suelo rugoso. El arca era como una llama que se apagó al tocar la tierra.» Era roja como el fuego y se volvió blanca cuando aterrizó. A pesar de que suele reconocerse una antiguedad superopr a los 700 años a esta leyenda, no existe la certeza absoluta de que los conocimientos sobre Sirio A y Sirio B, sean anteriores a la década de 1930 y que fueran asimilados de algún contacto con europeos por aquellos años.

Y MUCHO MAS…


En el tintero se han quedado centenares de casos OVNI en la Antigüedad, en la Edad Media y en tiempos más recientes, hasta llegar a aquéllos que cité al principio, vistos por Kenneth Arnold en 1947 (el mismo año en que Richard Byrd encontró una base alienígena en la Antártida). Para enumerar solamente a algunos de los más importantes, falta hablar de los Objetos Volantes No Identificados vistos por Tutmosis III el Grande, por Alejandro Magno y por Timoleón (ambos en el s. IV a.JC), por Cayo Julio César y por Pompeyo (s. I a JC), y por Constantino el Grande (s. III). También la espada volante vista sobre Jerusalén en el s. I y citada por Flavio Josefo. 




Ni hay que olvidar el cuadro La Madonna e san Jiovannino de la escuela de Filippo Lippi (s. XV), en que junto a la Virgen aparece en el cielo un OVNI, ni el OVNI citado en los anales de la Inquisición, y que transportó al Dr. Torralba en viaje de ida y vuelta de Valladolid a Roma en 1527. 
Así como otras muchas pinturas propias de la Edad Media o del Renacimiento:




Deben recordarse igualmente los fenómenos OVNI citados por Pedro de Valdivia y por el cronista Pedro Cieza de León (s. XVI), y por Fray Junípero Serra (s. XVIII). No deben omitirse los cilindros volantes vistos sobre Nuremberg en el s. XVI, 


 Ilustraciones de un manuscrito Sajon

la viga aérea vista por Benvenuto Cellini, los globos ígneos que sobrevolaron Basilea también en el s. XVI, la columna brillante que se presentó la víspera de la batalla de Lepanto, una vez más en el s. XVI, los OVNIs que evolucionaron sobre Cataluña en 1604, recogidos en el Diari de Jeroni Pujades, iguales chismes volantes vistos sobre el mediodía de Francia en 1621, la hostia volante que sobrevoló Braga en 1640, la bola volante que sobrevoló Robozero, en Rusia, en 1663, y finalmente los 446 OVNIs reportados por el director del observatorio mexicano de Zacatecas, en 1883.
En absoluto puede afirmarse -a la vista de este repertorio- que los OVNIs son una invención o un fenómeno característico de nuestro siglo XX.


Un cuadros del S.XIV, "la crucifixión " y detalles.



Para acabar ésta panorámica sobre los argumentos en favor de las visitas de naves y/o extraterrestres, quisiera ofreceros algunos testimonios de científicos de reconocido prestigio, aunque no debemos olvidar que por mucho que por ejemplo Einstein creyera en Dios, eso no quiere decir en absoluto que Dios exista.
El fenómeno OVNI fue tan ridiculizado que uno se siente obligado a sonreír cuando se trata de él para parecer sabio y no crédulo, racional e inteligente. El corolario de tal actitud es que si se habla seriamente, se le considera a uno ingenuo o imbécil.
¿ En qué categoría se clasificarán los hombres que hicieron esas declaraciones ?


El Dr Hermann Oberth, uno de los creadores de los cohetes, jubilado, declaró a un grupo de periodistas en 1960 :
"Los OVNI son concebidos y dirigidos por seres de la más alta inteligencia, y se propulsan por distorsión del campo gravitacional, al convertir la gravedad en energía.
A mi parecer no hay ninguna duda que esos objetos sean unas especies de naves interplanetarias.
Mis colegas y yo estamos persuadidos que no vienen del sistema solar, sino que acaso utilizan Marte u otro cuerpo celeste como puesto avanzado.Probablemente no vienen de nuestro sistema solar, y acaso tampoco de nuestra galaxia.
No podemos presumir de avances científicos en algunos ámbitos. Nos ayudaron."
Cuando le preguntaron ¿ quién ? contestó :
"Seres de otros mundos."
Más tarde confirmó sus palabras y añadió :
"Creo que Inteligencias Extraterrestres observan la Tierra y nos visitan desde hace miles de años."

El Dr Walter Riedel, ex director de la base alemana de Peenemünde,
Estoy perfectamente convencido de que tienen una base fuera de la Tierra."
Declaró también que nunca había visto un OVNI por sí mismo, pero que durante varios años, había acumulado informes de observaciones de OVNI del mundo entero.
Desarrolló su argumentación en cuatro puntos :
"Primero, ninguna estructura terrestre sería capaz de soportar la temperatura inducida por las condiciones de vuelo observadas. A tales altitudes y velocidades, el recalentamiento del revestimiento haría fundir cualquier metal o metaloide conocido."
"Segundo, consideren las grandes aceleraciones con que operan... Si piensan en la fuerza centrífuga que en los pocos minutos de tales evoluciones expulsaría a la tripulación hacia el exterior, e hiciera lo mismo con la sangre, pueden imaginar lo que quiero decir."
Tercero, en muchos casos, han hecho cosas que sólo un piloto sería capaz de hacer, pero que ningún piloto humano podría soportar."
"Cuarto, en la mayoría de los informes, hay ausencia de emisión visible.La mayoría de los observadores relatan máquinas sin llama ni reguero. Si se tratara de cualquier tipo de reactor conocido, cohete, motor de pistón o motor de reacción en cadena, habría un reguero muy visible en alta altitud. Es un motor desconocido."


El Dr. Maurice Biot, físico, matemático y especialista en aerodinámica, declaró también en otro artículo de esta misma revista :
"La explicación más probable es que los OVNIs son artificiales y controlados. Mi opinión desde hace algún tiempo es que son de origen extraterrestre."
El famoso físico Stephen Hawking, invitado de la Casa Blanca declaró en la televisión el 6 de marzo de 1998 :
"Desde luego, posiblemente los OVNI contengan realmente extraterrestres y así lo imagina mucha gente y el gobierno lo oculta."
Werner Von Braun, creador de los V2 alemanes y los cohetes americanos, declaró en 1959 :
Estamos confrontados a potencias muy superiores a todo lo que suponíamos hasta ahora, y que no conocemos. No puedo decir más por el momento. Actualmente estamos a punto de entrar en contacto con esas potencias y dentro de 6 o 9 meses debería ser posible hablar más precisamente del tema."




El Dr. Maurice Biot, físico, matemático y especialista en aerodinámica, declaró también en otro artículo de esta misma revista :
"La explicación más probable es que los OVNIs son artificiales y controlados. Mi opinión desde hace algún tiempo es que son de origen extraterrestre."
M. Maurice Chatelain, uno de los conceptores del programa Apollo, era responsable de las comunicaciones de la NASA. En 1979, declaró que la duración de transmisión del dialógo entre el control a tierra y Apollo 11 permitía técnicamente a la NASA censurar informaciones.
"Todos los vuelos Apollo y Gemini fueron seguidos, a distancia y algunas veces desde muy cerca, por naves espaciales de origen extraterrestre. Cada vez, los astronautas informaban "Mission Control", que les mandaba observar un silencio completo."

M. Maurice Chatelain pretende por otra parte que todo el mundo en la NASA sabía que los astronautas observaban OVNIs, pero que la consigna era muy estricta : nunca hablar del asunto.
El Dr Dino Dini, ingeniero espacial de la NASA, hizo una revelación asombrosa durante un programa televisado suizo, en 1997, sobre los OVNIs vistos durante el vuelo Apollo 11 :
"Esas secuencias fueron borradas porque muchos puntos surgieron que formaban parte del famoso Blue Book que debía ser publicado antes de que cambiaran de idea.
De hecho, la realidad es la siguiente : lo que Armstrong vio era real. Porque en todas partes donde reina la confusión, durante la última guerra mundial, durante la guerra del Golfo, en todas partes donde se desencadena el caos, esos discos voladores aparecen. Esos vienen de estaciones situadas cerca de la Tierra. Entonces era justo decirlo y hemos tenido que hacerlo.

Neil Armstrong vio objetos que le seguían, naves espaciales que seguían Apollo, y también seres vivos. Unas naves siguieron también les demás misiones Apollo.Esto es una realidad atestada. Somos los que hemos obstaculizado el discurso global, porque nos habían dado instrucciones en este sentido. Estábamos muy asustados cuando nos dimos cuenta de la diferencia enorme que había entre nuestra técnica, nuestra ciencia y la de los OVNIs. Entonces es evidente que esto nos condujo a dar avisos negativos, en su globalidad.
No se puede negar que el hecho decepcionante es que no encontramos explicación, porque nuestra ciencia es todavía prácticamente primitiva comparándola con la de aquellos planetas de donde vienen esas naves espaciales."
El Dr Lee Katchen, físico, experto atmosférico de la NASA, declaró el 7 de junio de 1968, que basándose en 7 000 informes que pudo estudiar, quedaba convencido de que los OVNIs eran sondas extraterrestres.
"Las observaciones de OVNIs son tan comunes que los militares no tienen bastante tiempo para ocuparse de ellas. Entonces las borran de sus pantallas. Los principales sistemas de defensa ( red SAGE ) disponen de filtros OVNIs integrados y cuando aparece un OVNI sencillamente lo ignoran."
"Los filtros eliminan todos los objetos o blancos no convencionales y no hacen ninguna grabación de OVNIs. Los blancos no convencionales son ignorados porque aparentemente son solamente los blancos rusos que nos interesan por ser enemigos potenciales. Algo que tiene un vuelo estacionario, luego se "larga" a 8 000 km/h, no nos interesa, porque no puede tratarse del enemigo. Los OVNIs se detectan con radares en tierra y en el aire y han sido filmados por cámaras llevadas a bordo."
En un memorandum desclasificado por el gobierno canadiense y fechado del 21 de noviembre de 1950, Wilbert Smith escribió :
El asunto es altamente confidencial para el gobierno de Estados Unidos, más secreto incluso que la bomba H. Los platillos volantes existen. Su forma de funcionamiento es desconocido pero se están haciendo esfuerzos intensos por un pequeño grupo dirigido por el Dr Vannevar Bush.


El Mayor Gordon Cooper, En 1985, declaró con solemnidad en las Naciones Unidas :
"Creo que esas naves extraterrestres y sus tripulaciones que visitan la Tierra a partir de otros planetas son de un modo evidente tecnológicamente más avanzados que nosotros.
Pienso que nos hace falta un programa coordonado de muy alto nivel para recolectar y analizar científicamente los datos del planeta entero sobre los varios tipos de encuentros con el fin de determinar la mejor forma de actuar amigablemente con nuestros visitadores.
Primero haría falta mostralos que hemos aprendido a resolver nuestros problemas de manera pacífica y no por la guerra, antes de verse aceptados como miembro completo del equipo universal.
Tal admisión ofriría a nuestro mundo posibilidades fantásticas de progresos en todos los ámbitos.
Entonces parecería cierto que las Naciones Unidas poseen un derecho adquirido para tratar este tema de un modo apropiado y rápido.
Durante años, he vivido con un secreto, el secreto impuesto a todos los especialistas y astronautas.
Ahora puedo revelar que cada día, en Estados Unidos, nuestros radares detectan objetos de forma y naturaleza desconocidas.
Existen miles de informes de testigos y muchos documentos que lo prueban, pero nadie quiere publicarlos.
¿ Por qué ? Porque las autoridades temen que la gente imagine una especie de invasores horribles.
Entonces la consigna permanece : Debemos evitar el pánico a todo precio."



El astronauta del programa Mercury, Donald "Deke" Slayton relató en su libro el encuentro que hizo con un OVNI durante un vuelo de ensayo en 1951 :
"Estaba efectuando un vuelo de ensayos en un cazabombardero P-15 en Minneapolis cuando vi aquel objeto.
Estaba a unos 10 000 pies durante aquella hermosa tarde soleada.
Primero pensé que se traba de una cometa, luego me di cuenta que ninguna cometa podría volar tan alto.
Como me acercaba, aquello se parecía a un globo sonda, gris y de un diámetro de 1 metro aproximadamente.
Pero nada más colocarme detrás de aquella imponente cosa, no se parecía más a un globo.
Se parecía a un platillo, un disco.
En el mismo momento, me di cuenta que se alejaba de mí de repente - y yo estaba volando a más de 500 km/h.
Lo perseguí durante unos instantes y de pronto aquella dichosa cosa sencillamente "despegó".
Subió con un ángulo de 45° girando y acelerando y desapareció.
Dos días más tarde, tomaba una cerveza con mi comandante, y pensé, "desde luego, tendría que hablarle".
Lo hice y me contestó que tenía que presentarme al servicio de informaciones para dar parte.
Lo hice y no he vuelto a saber nada."

El astronauta Edgar D. Mitchell, quien, entre otros, pilotó el módulo lunar de Apollo 14, declaró en 1971 :
"Todos sabemos que los OVNI son reales. La cuestión es : ¿ de dónde vienen ? "
Por otra parte declaró que creía que unos aparatos militares utilizaban una tecnología derivada de una nave extraterrestre capturada y desmantelada. Este supuesto secreto se mantuvo durante decenios bajo la férula de un gobierno paralelo independientemente del presidente y de las más altas autoridades del Pentágono.
Durante una conferencia pública, declaró :
"Cuando estuve en la Luna, hace 26 años, creer que éramos el centro biológico del universo formaba parte de la sabiduría popular, religiosa y filosófica.
Pocas, si es que quedan algunas, gentes cultas y cultivadas siguen aceptando tal teoría."
"Yo estoy convencido de que existen otras formas de vida en el universo. La cuestión es saber cuál es su grado de desarrollo, cuántos miles de años de adelanto más que nosotros.
Según lo que sé hoy, lo que he visto y experimentado, pienso que las pruebas son seguras y muchas de ellas están clasificadas topsecreto por el gobierno."


Luego, el 4 de diciembre de 1991, durante una conferencia organizada por el Instituto de Ciencias Noetic, en Nueva York :
"En los dos o tres últimos años he cambiado mi opinión - en los dos últimos años para ser más preciso - para sugerir
- que disponemos ahora de bastantes pruebas
- que necesitamos realmente un debate serio y abierto
- y una desclasificación de las informaciones, que, de ello no cabe duda, el gobierno y otros gobiernos poseen
- y que eso forme parte de nuestros conocimientos oficiales...
Ahora, sea verdad o no, eso merece una investigación seria.
Hay demasiado humo para que no haya fuego...
Si eso es real, ocupémonos de ello abiertamente; rompamos los cerrojos que esa burocracia ha impuesto a todo el asunto.


 Nótese la similitud entre el globo terráqueo que sostienen Dios Padre y Dios Hijo, en ésta pintura del Barroco y la primera nave espacial terrícola no tripulada, el Sputmik

Hay bastantes pruebas que demuestran con claridad que esas informaciones estan ocultadas. ¿ Hasta dónde podríamos llegar con todo eso ? no lo sé." 
Hasta aquí, algunas de las argumentaciones e  imágenes que pretenden demostrarnos la presencia de naves extraterrestres y sus pasajeros a lo largo de diversas etapas de nuestra história. En el siguiente mensaje veremos los argumentos contrarios.

7 comentaris:

Anònim ha dit...

hay alguna foto o video de ruedas luminosas

TERRAXAMAN ATENCIÓ: ARA I AQUÍ ha dit...

En la siguiente entrada

http://terraxaman.blogspot.com/2010/04/ruedas-luminosas-en-el-cielo-22.html

tienes diversas fotos de "ruedas luminosas", como ya debes saber, nadie puede asegurarte la autenticidad de lo que se ve en ellas, todo dependerá de con quien hables. Para los defensores del fenómeno OVNI algunas son ciertas; para los "cientificistas", todas son fraude, o por lo menos, debe tratarse de cualquier otra cosa, fenómeno atmosférico, globos metereológicos, prototipos de aviones, etc.
Lo único que puedo recomendarte es que te informes -en la web y en la literatura especializada- analices la información según tu propio criterio y sobretodo, que mantengas abierta tu mente, sin verdades absolutas, porque debemos recordar que en la mayoría de los casos, lo que hoy nos resulta increíble, mañana será la realidad.
Gracias por tu comentarios

Anònim ha dit...

Algunas de esas luces en el cielo pueden estar asociadas con el proyecto HAARP, sus formas son muy parecidas a las de las figuras que se forman cuando se encienden los generadores de ondas de HAARP

Andi Andujar ha dit...

Hola A todos, sobre la gran bola de fuego con la cola que iba al infinito, deciros que yo tenia 9 años de edad, iba con mi madre y mi padre cuando de repente a la altura de la Torre de la Iglesia San pedro de Gavá, esta dicha mancha. He intentado conseguir fotos de calidad impresionante de aquel evento, ademas estuvo expuesta en la Tienda de fotografia Amores en Gava, me gustaria conseguir esas fotos, mi email es andi.andujar@gmail.com

Anònim ha dit...

En la decada de los 70's, no recuerdo exactamemte el año, fui testigo de varios halos, uno por dia, vistos desde el Valle de Mexicali, en Baja california México. Aparecieron hacia el noroeste, hacia la region de San Diego California en USA. La descripción del fenomeno es exactamente igual a la que escribe y la vision del halo muy parecida a la de la foto. En ese tiempo se dijo que eran misiles metereologicos lanzados desde la base militar de San Diego. Ayer 7 de noviembre del 2015 se pudieron visualizar varios objetos en el cielo del sur de California USA y sobre el cielo de la region noroeste de Baja California México. Estos tenian mas parecido al comportamiento de misiles. Eso fué lo que declararon las autoridades de ambos paises...que eran pruebas de balistica.

Anònim ha dit...

En la decada de los 70's, no recuerdo exactamemte el año, fui testigo de varios halos, uno por dia, vistos desde el Valle de Mexicali, en Baja california México. Aparecieron hacia el noroeste, hacia la region de San Diego California en USA. La descripción del fenomeno es exactamente igual a la que escribe y la vision del halo muy parecida a la de la foto. En ese tiempo se dijo que eran misiles metereologicos lanzados desde la base militar de San Diego. Ayer 7 de noviembre del 2015 se pudieron visualizar varios objetos en el cielo del sur de California USA y sobre el cielo de la region noroeste de Baja California México. Estos tenian mas parecido al comportamiento de misiles. Eso fué lo que declararon las autoridades de ambos paises...que eran pruebas de balistica.

TERRAXAMAN ARA I AQUI ha dit...

Apreciado anónimo comunicante:
antes que nada agradecer tu participación y testimonio en éste hilo del blog.
Evidentemente, la mayoría de nosotros, los seres humanos de a pie, continuamos ignorando gran parte de lo que sucede a nuestro alrededor, quien controla los medios de comunicación, nos oculta o nos engaña, tal vez por que piensen que somos como niños a los que no se debe contar la verdad, o tal vez, por que manteniéndonos en la ignoráncia, pueden mantener sus intereses a salvo.
Recibe un cordial abrazo y un afectuoso saludo a ese país tuyo que pude conocer y al que quiero tanto.